El artículo también prodría titularse ‘Cómo transformar un garaje en un agradable apartamento‘, porque eso es lo que han hecho aquí. El resultado es sensacional, un alegre apartamento de un dormitorio al que no le falta nada de nada y que, además, tiene el aliciente de que con poner un pie fuera de casa se disfruta de un jardín maravilloso en el que sentarse tranquilamente a tomar un tentempié o darse un baño de sol.
Si bien los exteriores son de uralita azul, un material poco noble pero que con el color gana bastante, el interior se ha ciudado con mimo. Se han instalado suelos de madera en todas las estancias salvo en la cocina, donde se ha optado por el cemento pulido, yse ha amueblado con sencillez, pero a la vez con funcionalidad y eficacia. Predomina el color blanco, aderezado con golpes de color: el rojo de algunos utensilios en la cocina, una puerta amarilla, fotografías de fondosa vegetación que casi reproducen la vista desde las ventanas, algunas flores y textiles muy informales.
Hay algunos rincones, como este de la mesa que se usa como comedor, que me encantan. De un lado un banco de obra, anclado a la pared, y de otro uno de madera, muy ligero a pesar de su respaldo alto. Visualmente, apenas ocupan espacio y, sin embargo, dan servicio a media docena de comensales sin ningín problema.
El salón resulta muy agradable y relajante, la alegría de las tapicerías invita a sentarse enel sofá o la butaca y descansar.
El dormitorio también llama a la calma. Esta casa da sensación de vacaciones y verano, ¿verdad?
Visto en: Mundo Flaneur.























































