Esta idea es genial y nadie me lo puede negar, ¿verdad? Nunca se me hubiera ocurrido reutilizar una bicicleta como mueble bajo lavabo para el baño, pero así vista, lo cierto es que queda muy bien.
La idea es del Benjamin Bullins, un artista estadounidense, concretamente de Los Ángeles, y queda fenomenal.
La bicicleta esta tal cual, sólo se le ha quitado el sillín para colocar en su lugar unas tablas de madera superpuestas para que la encimera resulte más gruesa. Sobre ellas se coloca un lavabo exento con su correspondiente grifería -si es de estética retro mucho mejor-, y queda aún un espacio extra para colocar cosas. Aquí han puesto una planta, pero puede servir también para colocar frascos o demás utensilios que necesitemos para el aseo.
Lo que más gracia me ha hecho es el uso de la cesta de la bicicleta como toallero, porque queda muy a mano y muy recogido.
El resto del cuarto de baño, como véis, también está bastante reciclado. El espejo que hay sobre el lavabo está hecho con tablas sueltas y un pequeño cajón recuperado, y los apliques también son antiguos.
Me encanta el suelo en pequeños baldosines blancos y negros y el grueso rodapié. Y todo esto combinado con una pared de azulejos rústicos y con la mitad superior recubierta con pintura plástica le da un aire intemporal. Claro, que hay toques distinguidos más difíciles de imitar, como el marco y la vidriera de la ventana.
Visto en: Fine Art America.























































