Pescado, marisco y arroces frente al mar. Pocas cosas hay que apetezcan más en verano que sentarse tranquilamente en un chiringuito playero y degustar cualquier cosa hecha a la orilla de la playa. Esta semana nos vamos hasta la playa de Canadell, en Calella de Palafrugell, Gerona, a conocer el restaurante Tragamar, un sitio a medio camino entre el chiringuito y el restaurante de toda la vida, con las cosas buenas de cada uno de ellos.
Lo mejor de este restaurante es que está lleno de rincones distintos, y podemos encontrarnos desde mesas a pie de playa a zonas para sentarse de ambiente oriental y otras que parecen una tienda de pueblo de las de toda la vida. Tragamar combina tanto los típicos muebles de teca de jardín como mobiliario rústico y étnico. Un poco de esto aquí, un poco de aquello allá. La combinación ha salido bien.
Mis zonas favotiras son las de las cocinas, que combinan lo rústico y lo industrial. Unas lámparas metálicas con muebles de madera muy vivida, y que no falte algún adorno sobre los estantes, ni esa báscula clásica de las de siempre.
En general, es un espacio blanco, lo más apropiado para recibir y reflejar la luz del sol, salpicado con toques de madera y vegetación, lo que le da un aire muy sencillo y fresco. Además, cada detalle ha sido mimado con mucho esmero. El diseño es responsabilidad del estudio Sandra Tarruella.
Web del restaurante Tragamar.























































