Una buena base, es decir, una buena ventana con algo de encanto, unos buenos suelos de madera con su historia y, si es posible, unos techos altos, hacen salir con más puntos a la hora de decorar un salón con aire entre bohemio y chic, aunque eso no siempre es imprescindible, porque podemos colocar alfombras y cortinas que lo suplan. Lo importante es acertar con la selección de mobiliario, textiles y elementos decorativos.
Alguna pieza vintage en el mobiliario siempre da un plus de distinción. Da igual si es un sofá clásico con su estructura de madera y sus patas cabriolé, o si es una mesa de centro isabelina o un espejo un poco barroco. Si lo combinamos con unos tapizados en chenilla o terciopelo, cálidos y acogedores, en colores alegres que contrasten con otros elementos más sobrios, conseguiremos unos estupendos salones con un look muy bohemio y un tanto chic.
Da igual si las paredes están algo desconchadas o si alguna pieza parece algo vieja, eso puede darle más calidez al conjunto. Lo importante es que tenga elementos personales de quienes vayan a habitarlos: unos cojines adquiridos aquí y allá, alguna pieza de arte de la que nos hayamos enamorado…
Limpios o caóticos y desordenados, en tonos algo más chillones o de tranquila caliddez, con texturas naturales o algunos elementos plásticos… siempre podemos encontrar el equilibrio perfecto en nuestros salón para lograr que resulte chic y con encanto.
Visto en: Simply Harmony, Apartment Therapy, Miss Design, Bohemian Shoebox, Alkemie, Apartment 132 y Ottawa Magazine.
























































Son unos salones absolutamente maravillosos. Gracias por mostrarnos piezas tan bellas, y cómo pueden brillar en nuestros hogares en su máximo esplendor.
Saludos,
Lucy B.