Una barca de madera no es algo que habitualmente la gente tenga a mano y le sobre por casa, pero sí puede ser, con un pequeño esfuerzo, algo que podemos conseguir porque haya algún pescador retirado que quiera deshacerse de una o porque alguna barca se haya quedado defectuosa. El caso es que puede ser un toque especial en casas playeras y ambientes marinos, y puede llegar a cumpliar varias funciones distintas adecuadamente reciclada. Como ejemplo, esta pequeña estantería fabricada sólo con una parte de una barca de pequeño tamaño.
También, y quizá resulta más habitual, pueden utililizarse barcas de mayor tamaño para reconvertirlas en estanterías altas, un punto muy resultón en el salón.
Y, sin salir del salón, también es posible reutilizar una barca de madera, ponerla sobre unas patas o pedestales, colocar un cristal a medida por encima y convertirla en una original mesa de centro. Aquí se han quedado hasta con los remos…
Y ahora una propuesta mucho más arriesgada: reconvertir la barca en una cama y utilizar la proa como un recogido cabecero, y el resto como canapé. Nada mejor para soñar que se navega en el océano…
Si no nos atrevemos a meter la barca en casa, también podemos dejarla en el exterior, rellenarla de tierra y utilizarla como un enorme macetero. Lo bueno es que no hay que preocuparse por la humedad, porque la madera ya estará tratada para soportar el agua.
Visto en: Better Homes and Gardens, Home Decorista, Woohome y Recyclart.























































