Hay una sensación terrible en verano, que tienes cuando llegas a una casa después de pasar un día al sol, tomando cañas o chapoteando en la playa, sintiéndote ligero y alegre y, de repente, abres la puerta de casa y todo es oscuro, lúgubre y triste, lleno de colores oscuros y muy otoñal. En esos momentos te entra un bajón horrible y ganas de echarte otra vez a la calle. Para evitarlo, nada mejor que adornar nuestras casas con un poco de color, y hoy empezamos por la cocina, con unas cuantas cocinas veraniegas, ligeras como nubes y muy alegres.
La mayoría de estas cocinas de verano tienen el blanco como color base, que siempre da sensación de limpieza y ayuda a que los espacios parezcan algo mayores de lo que en realidad son. Sobre los muebles y paredes, unos adornos que son, simplemente, utensilios de cocina o menaje, unos paños de cocina y algún que otro ramo de flores para embellecer la estancia y darle más vida. Eso siempre funciona y, además, si optamos por las plantas nos permite tener a mano las aromáticas siempre frescas.
Con los utensilios a la vista siempre en orden, algún textil alegre y, si nos arriesgamos, una alfombra que sea lavable de rayas o de algún motivo sencillo que de color, acertaremos y nos sentiremos de mejor humor tanto a la hora de cocinas como de degustar todo aquello que hayamos preparado.
Visto en: Riazzoli, DigsDigs, Flickr de The Estate of Things, The Design Files, Maurice & King, Design is Mine y I Love Kitchens Dot Com.























































