Es cierto que para esto hay que ser bastante manitas y tener algunas dotes artísticas, pero si es el caso, ¿por qué no animarse a pintar muebles con dibujos originales? Hay muchas formas de hacerlo, simplemente hay que dejar colar la imaginación y dar con un motivo que nos guste y que nos encaje con el resto de la decoración.
Si nos decidimos a coger el pincel e intentar a ser pintores con una cómoda como lienzo, lo más importante es que le perdamos el respeto al mueble y pensemos en él como base. Podemos jugar con su forma y darle un toque diferente con un dibujo. Puede ser más o menos elaborado, y de cualquier estilo. Aquí os traemos algunos ejemplos, como unos labios rojos un poco pop art con toques surrealistas, o unos simples trazos negros que dibujan una cómoda clásica sobre otra de líneas más simples. Si dejamos volar la imaginación, incluso nos remite a un femenino corsé. Los lazos rosas colgando de los tiradores son un detalle clave para dar estilo.
Pintar una cómoda también puede hacerse con letras, imitando los rótulos antiguos de las tiendas de ultramarinos, ideal para ambientes retro e industriales.
Y esta última es ya para los auténticos artistas, una clásica cómoda bombé pintada con motivos teatrales, con sus máscaras y sus cortinas rojas. Es la más difícil, aunque quizás no las más espectacular. ¿Alguien se anima a decorar su cómoda?
Visto en: Arte Garay, Skona Hem, Smo Projects y ArqhiNoticias.























































